Qué es esta evaluación y qué NO es
Este formulario permite calificar, mediante una revisión cualitativa del comportamiento estructural, el nivel de daño de una edificación después de un sismo y decidir si puede seguir siendo ocupada. Es una inspección rápida y visual: no reemplaza un estudio de vulnerabilidad ni un diseño de rehabilitación, y no requiere ensayos ni cálculos.
Identificación y localización de la edificación
Datos que permiten ubicar el inmueble y cruzar la información con catastro. El número de formulario (arriba a la derecha) lo asigna la aplicación al guardarlo por primera vez, no se diligencia a mano.
Los campos marcados con son el mínimo para que el registro quede completo y trazable. No impiden guardar ni imprimir si el formulario está incompleto — solo se avisan antes de enviar el registro a la nube.
Descripción de la estructura
El sistema estructural define cómo responde la edificación al sismo y qué elementos deben evaluarse más adelante. Si hay varios sistemas, elija el predominante y explique la combinación en comentarios.
Identifíquelo por el material y por quién resiste las cargas horizontales: pórticos (vigas y columnas), muros, o una combinación.
Por su peso y su comportamiento como diafragma, el entrepiso influye en la respuesta sísmica del conjunto.
Indica bajo qué norma sismo resistente fue diseñada. Si no se conoce con exactitud, pregunte a los ocupantes o vecinos y estime el rango.
Estado general de la edificación
Es el mejor indicador del daño en el sistema estructural. Una respuesta afirmativa en cualquiera de estos tres puntos clasifica la edificación como insegura, sin importar el resto de la evaluación. Si hay colapso total no es necesario describir los demás daños.
Caída o desplome de parte o de la totalidad de la estructura, incluidos entrepisos completamente desplomados.
Verifique con plomada o nivel. Una inclinación permanente indica deformación residual del sistema estructural o falla del suelo de cimentación.
Hundimientos del piso, separación entre la edificación y el andén, grietas en el suelo junto a los muros, escalones o desniveles nuevos.
Daños en elementos arquitectónicos (no estructurales)
Estos elementos no sostienen la edificación, pero sí pueden matar a alguien al caer. Su daño se debe casi siempre a la unión inadecuada con la estructura o a deformaciones excesivas del edificio. Califique el nivel que predomina en cada elemento.
Problemas geotécnicos
El sismo puede disparar deslizamientos, asentamientos, subsidencia o licuación del suelo. No se califica la severidad del fenómeno en sí, sino qué tanto compromete la estabilidad de la edificación: puntual (localizado, sin afectar el conjunto) o general (compromete toda la edificación o su entorno inmediato).
Deslizamientos o desprendimientos de roca cerca del inmueble. El agrietamiento del suelo en una ladera puede indicar que el deslizamiento está próximo a ocurrir.
En suelos arenosos saturados el sismo puede licuar el suelo y hacerle perder capacidad portante. También se registran hundimientos por fugas de agua, obras subterráneas o rellenos mal compactados.
Daños en elementos estructurales — piso de mayor afectación
Aquí está el núcleo de la evaluación. Se evalúa un solo piso: el de mayor daño, y para cada tipo de elemento se reparte el porcentaje de elementos que se encuentra en cada nivel de daño. El porcentaje es la proporción entre el número, área o longitud de elementos afectados y el total de ese tipo en el piso.
Escriba el porcentaje para los niveles 2 a 5. El nivel Ninguno se completa automáticamente hasta sumar 100 %. Los elementos marcados como saturación son aquellos cuyo daño grave compromete por sí solo toda la edificación.
| Elemento estructural | 1. Ninguno | 2. Leve | 3. Moderado | 4. Fuerte | 5. Severo | Índice |
|---|
Porcentaje de daño global, clasificación y habitabilidad
La ponderación usa los índices de daño del ATC-13 (Tabla 2-3 de la guía): Ninguno = 0, Leve = 5, Moderado = 20, Fuerte = 45, Severo = 80, Colapso total = 100. El resultado se traduce en un color de habitabilidad según la Tabla 2-5.
Estime, a criterio del evaluador, el porcentaje del área afectada respecto al área total construida. Esta estimación se compara con el índice calculado; se adopta la condición más desfavorable.
Diligencie las secciones 3 a 7 para obtener la clasificación global del daño y la habitabilidad.
- Aún no hay información suficiente.
El cálculo es una ayuda, no un dictamen automático. La decisión final es del evaluador: si su criterio difiere, cámbielo aquí y justifíquelo en comentarios.
Recomendaciones y medidas de seguridad
Qué debe pasar después de la inspección. Las casillas se presugieren a partir del resultado, pero usted decide: marque o desmarque según lo observado en sitio.
Cuando la comisión no cuenta con la experiencia requerida o persisten dudas sobre la habitabilidad.
Restringir el acceso a las áreas inseguras con cinta de PELIGRO y explicar verbalmente a los ocupantes el significado de la clasificación.
Condiciones preexistentes
Condiciones que la edificación ya tenía antes del sismo y que explican su comportamiento. No modifican automáticamente la clasificación —un daño grave no mejora por tener buenas condiciones previas— pero sí alertan sobre el riesgo ante réplicas y sustentan la recomendación de una revisión especializada.
Revise concreto, refuerzo, acero, madera, mampostería y mortero de pega: recubrimientos, oxidación, degradación, calidad y disposición de las unidades, tuberías que atraviesan muros portantes.
Define la posibilidad de daño por golpeteo con vecinas. Las edificaciones de esquina suelen sufrir daños por torsión accidental.
Mala: entrantes o salientes que exceden el 30 % de la dimensión en planta, aberturas del diafragma mayores al 30 % del área del piso, o relación largo/ancho mayor que 3. Buena: masas y muros aproximadamente simétricos respecto a los dos ejes.
Mala: índice de esbeltez (altura/base) mayor a 4, pórticos o muros de cortante que no llegan hasta la cimentación, columnas cortas, piso débil, o un piso con área 70 % mayor o menor que la del piso inferior. Buena: esbeltez menor a 2,5 y ninguna de las condiciones anteriores.
Redundancia, excentricidad y continuidad de los elementos. El caso más común es el efecto de columna corta: la columna queda cautiva entre tabiques y falla frágilmente por cortante.
Efecto en los ocupantes y ocupación de la edificación
Aunque los organismos de socorro suelen consolidar esta información, registrarla aquí permite calibrar la vulnerabilidad de cada tipología estructural y estimar cuántas familias quedan sin alojamiento.
Si está ocupada y requiere evacuación, debe quedar explícito en las recomendaciones y en los comentarios.
Comentarios, esquema e inspectores
Amplíe la evaluación con observaciones que le den claridad al formulario: indique dónde fueron más importantes los daños, las posibles causas y la justificación de la clasificación global adoptada.
Registro fotográfico
Adjunte hasta 10 fotografías que respalden la evaluación: fachada, daños relevantes, esquema del predio. Quedan guardadas en este dispositivo; si envía el registro a la nube, se suben junto con él y quedan asociadas a este formulario en el listado de Formularios.
Sin fotografías adjuntas todavía.
Herramienta de apoyo desarrollada a partir de la metodología publicada en la Guía Técnica para
la Inspección de Edificaciones Después de un Sismo — Manual de Campo (Asociación Colombiana de
Ingeniería Sísmica AIS para el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias FOPAE, Bogotá, 2002),
cuyos porcentajes de daño se basan en el ATC-13 (Applied Technology Council, 1985).
No constituye una publicación oficial de dichas entidades ni sustituye el criterio del evaluador,
y sus resultados no reemplazan un estudio de vulnerabilidad sísmica.
La guía identifica los elementos cuyo daño satura la calificación global (Tabla 2-4) pero no
fija umbrales numéricos. La cuantificación que usa esta herramienta —peso doble a los elementos
de saturación, y los cortes de 30 % en daño severo, 10 % en daño severo y 50 % en daño fuerte
más severo— es una propuesta de esta implementación, no un criterio de la guía. La clasificación
calculada es una ayuda: la decisión final corresponde al evaluador.